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Yves St. Laurent y su museo: una joya más en París

Hace aproximadamente dos años se abrió al público en la ciudad de Paris, el prestigioso atelier del gran diseñador francés Yves Set Laurent. Su compañero de vida y socio Pierre Bergé, se encargó antes de morir, de que la vida de su pareja sentimental quedara preservada y admirada por el mundo, y qué mejor lugar que el que fue su sitio de trabajo por tanto tiempo y donde pasó miles y miles de horas creando lo que hoy en día son consideradas auténticas piezas de arte.

 

Teniendo esa perspectiva, decidí visitar en mi último viaje a París el tan prestigioso lugar, que en años anteriores solo los más prominentes y adinerados podían disfrutar. Este se encuentra ubicado en la hermosa “Avenue Marceau” y sigue siendo igual de imponente pese a que sus dueños ya no están en este mundo.

Tal vez por ser un hombre visionario e innovador y pensando en la posteridad, Yves Set Laurent documentó muchísimo su trabajo, es por ello por lo que hoy en día el mundo entero puede apreciar muchas de sus piezas favoritas en su museo. La calidad en cuanto preservación de estas piezas es  absolutamente admirable y un verdadero placer para el espectador. Aparte, se mantuvieron muchísimas ilustraciones tanto de sus vestidos como también de sus famosos accesorios.

Y es que Yves proyectó a la mujer a través de su trabajo como una mujer independiente y revolucionaria, lo podemos apreciar en su traje “Le smoking” , que causó gran impacto en la sociedad de los años 70, en donde fue duramente criticado, pero también fue grandemente aplaudido.

Cuando uno ve tanto lujo y tanto éxito pudiera pensar que este monstruo del diseño tuvo una vida sin problemas en donde todo era perfecto, pero la realidad es que su vida tuvo muchas subidas y bajadas y muchas tristezas y alegrías al mismo tiempo, como todo ser humano.

Uno de sus momentos más importantes en todos los sentidos, fue en la época en la que trabajó para la casa Dior en 1957, en donde comenzó a diseñar con tan solo 18 años y dio a conocer su nombre en el mundo de la moda. Para esa misma época fue llamado para cumplir con el servicio militar francés, coincidiendo con la guerra de independencia de Argelia. Saint Laurent pudo evadir la milicia por un rato gracias a influencias del propietario de Dior, Marcel Boussac; sin embargo, no lo pudo evitar por mucho tiempo y le tocó hacerle frente al servicio francés.

Se especuló en aquella época, que cuando Boussac quiso terminar su contrato con Laurent utilizó sus influencias para que le llamasen de vuelta al servicio militar. En ese entonces la casa Dior dijo que Yves había regresado con muchos problemas emocionales debido al acoso y las burlas de sus compañeros militantes, y de su paso por el hospital. Pero Yves, no se quedó con los brazos cruzados y entabló una demanda jugosa contra la casa Dior ganándola. Se dice que con ese dinero comenzó su taller de alta costura de manera independiente. No hay duda de que sólo una persona con un espíritu innovador y de lucha, puede sobreponerse y salir exitoso de los problemas que se le presenten.

En su vida también hubo grandes decepciones con personas muy allegadas a él como Karl Lagerfield, quien fue un gran amigo y cuya amistad se vio afectada por una persona en común en la que ambos estaban interesados sentimentalmente. Se dice que nunca volvieron a ser amigos y que según Bergé, Karl siempre quiso comprometer y desprestigiar la casa Laurent -información que nunca se pudo comprobar-.

Al final de sus días quedó en las manos de su compañero y socio Pierre quien prefirió no decirle con exactitud lo que estaba pasando con su salud, pero sobre todo el tiempo que le quedaba de vida, porque según Bergé podría acelerar su muerte, le conocía muy bien.

Su legado sigue plasmado en sus diseños que de alguna manera se ven reflejados en las nuevas colecciones de su marca.

Con él tal vez se fue una era que, sin lugar a duda, ayudó a la proyección femenina en el arte de vestir y de la nueva imagen de esa mujer que el mundo conoce hoy.

Fue absolutamente mágico visitar el museo de Yves Saint Laurent en Paris y poder imaginar a este hombre en plena acción, creando sus diseños y haciendo historia.

 

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